**NOTA DE UPM***

<las opiniones de este colaborador no tienen por qué ser las de UPM, ya que se trata de un autor externo a los puestos de responsabilidad de nuestro sindicato>

Pregúntate lo que has hecho por él, lo que sigues haciendo y lo que estás obteniendo a cambio.

¿ves algún desequilibrio? sigue preguntándote…

Por qué, cuando tiene lo que quiere, te idolatra en la intimidad y cuando no, ya te aseguro, te repudiará públicamente.

Por qué destroza medios que ni siquiera le pertenecen para tratar de consagrarse como juez divino siendo al mismo tiempo parte personalmente interesada.

Por qué ahora te apoya por esos mismos medios un personaje que vende su heroicidad soportada con cheques en blanco y te hará pagar sus intentos de traición cuando lo que hay es una llamada a la responsabilidad.

En definitiva, por qué te hacen creer que ahora eres lo mejor cuando hace unos años gritaron a los 4 vientos que entonces, lo que ahora representas, era lo peor, sin haber cambiado, en esencia, nada.

¿No te extraña? bienvenido a uno de los mundos más surrealistas, trufado de unos cuantos personajes como los que tienes en mente, mi consejo es que sigas con tu trabajo, tienes tu público, aunque tu aforo sea pequeño en esa pequeña franquicia de la que eres responsable, como los buenos músicos, tienes la oportunidad de seguir contentándolos con esos acordes que puedes improvisar dentro de la partitura que te ponen enfrente tus  jefes, estás capacitado para ello y hasta hace un tiempo lo hiciste muy bien.

No des de comer a langostas sindicales que intentarán arruinar tu labranza, tu trabajo merece la pena, que no lo contaminen este tipo de oportunistas.