En el cartel sobre la Comisión del 19 os recomendamos analizar lo acontecido en dicha reunión desde un punto de vista/prisma eminentemente político, una de nuestras Delegadas profundiza más en ello:

 

Tras celebrarse la reunión de la Comisión de Seguridad y Emergencias con fecha 19/01/2016, podemos definir estas reuniones como actos que implican procesos políticos públicos, para conseguir metas públicas, estando estas metas basadas en disposiciones políticas que aunque no necesariamente conocidas por todo el colectivo, si requieren de su consentimiento y que se llevan a cabo para lograr acuerdos en asuntos públicos.

Como vemos en la definición ortodoxa de lo político (al menos según Swarzt, Turner y Tuden) la cualidad importante es LO PÚBLICO/ LO COLECTIVO.

Dando un paso más y tomándonos la licencia de analizar estos instrumentos políticos haciendo uso del argot teatral, en primer lugar aparece el elenco de actores que protagonizarán estos eventos, que podemos definir como individuos/grupos que establecen relaciones, formando así parte de un amplio “campo político” y que tras la aceptación de una serie de normas compiten en la “arena política” que se orquesta para tratar sobre las normas de actuación y las condiciones laborales de los Policías Municipales del Ayuntamiento de Madrid.

La escena parece simple, por una parte los representantes de la Corporación y por otra los representantes de los trabajadores, los Sindicatos, definiéndose de antemano un objetivo común: Mejorar las instituciones que están al servicio de la ciudadanía madrileña.

Es cierto que los intervinientes en estas reuniones compiten por el modelo de gestión de la misma cartera de recursos, pero la competencia no tiene que implicar siempre un conflicto, sobre todo si hemos asumido que se persigue el mismo fin común, entonces ¿ Por qué surgen los desacuerdos?

Para responder a esto habría que analizar los objetivos que los distintos individuos/ grupos asumen de forma consciente, ¿están verbalizados y son de dominio público?, ¿son objetivos conocidos y compartidos por el colectivo representado? , ¿El poder que ostentan los Sindicatos intervinientes, aunque legítimo ya que proviene de las urnas, está consensuado con sus afiliados? ¿Podría ser que las metas privadas o individuales primaran más que las metas públicas?

A tenor de la actuación de algunos de los actores yo me arriesgaría a decir que sí, estoy por aseverar que ciertos actos políticos tienen como único fin el evitar los acuerdos, subvirtiendo el marco institucional mediante el cual podrían ser alcanzados.

Estos individuos/ grupos que llegan a constituir facciones y que ni siquiera son un segmento mayoritario del Colectivo de Policía Municipal, dedican su energía a expandir rumores para fomentar el descontento en el ámbito laboral , y todo ello con el fin de desbaratar la organización del Colectivo para así imponer sus intenciones, que sólo satisfacen sus intereses particulares.

Ante esto desde UPM, Sindicato que se define como Asambleario, porque es la Asamblea de Afiliados la que le dota de poder y de legitimidad, solo puede responder proporcionando informaciones veraces en tiempo real, aportando en estas reuniones

SOLUCIONES CONSTRUCTIVAS PARA QUE ENTRE TODOS Y TODAS,

CORPORACION Y COLECTIVO DE POLICÍA MUNICIPAL, CONSENSUEMOS EL MEJOR MODELO DE POLICÍA

Gracias por tu tiempo y dedicación, COMPAÑERA.